• Lu Delgadillo

¡Autoexplórate, acércate al autoplacer!

Uno de los temas tabú en la sexualidad femenina, es el autoplacer físico, que ha permanecido en “secreto”, incluso a veces entre nosotras las mujeres. La idea de que la mujer pudiera tener satisfacción sexual más allá del coito, simplemente no existía.


Aunque esta práctica es tan antigua, como los primeros seres vivos, continúa generando mitos, inquietudes, por lo que aún genera demasiadas dudas entre nosotras. Aquí es donde nos cuestionamos ¿Cómo es que todavía existe demasiada desinformación acerca de la masturbación femenina?


A partir de principios del siglo XX, se empezaron a tener más avances en los conocimientos médicos (fisiológicos y psicológicos). Los expertos comenzaron a descartar los argumentos que se tenían de que la masturbación causaba trastornos físicos, no obstante, muchos seguían manteniendo la creencia de que la masturbación era la consecuencia o conducía a trastornos mentales. En 1930, por ejemplo, el sexólogo Walter Gallichan, advertía que la masturbación en las mujeres era la causante de la apatía y frialdad femenina, ya que "sus gratificaciones solitarias opacaban su sensibilidad para el coito matrimonial".


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Alfred Kinsey (junto a un grupo de colegas), uno de los pioneros de la investigación sexual humana en Estados Unidos, publicó los resultados de más de 15 años de investigaciones en estudios sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres.

Con ello, los hombres y la sociedad, podían aceptar el informe de Kinsey sobre las actividades sexuales masculinas, pero no podían aceptar las conductas sexuales de las mujeres norteamericanas. Fue algo terrorífico para el machismo, el enterarse que una mujer podía masturbarse, tener orgasmos, tener sexo antes y fuera del matrimonio o con otras mujeres. La iglesia levantó su voz de protesta y fue demandado al grado que la Fundación Rockefeller retiró su apoyo al trabajo de investigación.


Hasta diciembre de 1994, en una conferencia sobre el SIDA patrocinada por la ONU, la doctora Joycelyn Elders (jefa del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos), dijo que tal vez la masturbación debería ser enseñada en las escuelas, como una parte de los programas educativos escolares sobre sexualidad. Por ello el presidente Bill Clinton le pidió que renunciara al cargo, cosa que no hizo. Finalmente, fue cesada.




Con estos pequeños datos históricos acerca de la masturbación, se analiza que existen bastantes restricciones para la población femenina en comparación con la masculina.

Antes y después del siglo XX, la masturbación ha sido muy recomendada por sexólogas/os y feministas como una manera para que las mujeres aprendamos sobre nuestros cuerpos y placeres; para superar mitos culturales negativos de la imagen del cuerpo y de nuestros genitales.


Lo cual nos ha permitido tener un autoconocimiento corporal; que nos invita a explorar, investigar, analizar, descubrir, identificar y potenciar nuestra esencia, gustos y preferencias. Posteriormente estos procesos nos tienen que encaminar a ser críticas con la sociedad, con el sistema patriarcal, que nos ha reducido y limitado históricamente.

 

“El autoconocimiento corporal nos conecta y nos libera”

 

En la actualidad, afortunadamente las mujeres han aprendido sobre la masturbación a edades más tempranas y de una forma más detallada que en el pasado. Algunos estudios afirman que el 80% de mujeres dicen tener mejores orgasmos con la masturbación que con el coito; y esto es porque existe este autoconocimiento corporal íntimo, ella se toma todo el tiempo que quiere, estimula exactamente sus áreas más sensibles y explora el placer físico libremente.

Antes de que hablemos de una guía básica de cómo llegar a masturbarnos, por si aún no conoces la anatomía de nuestra vulva, aquí te compartimos esta ilustración tomada de la marca ludaa (https://www.ludaa.mx/)



Cabe mencionar que no existe una receta secreta, un libro o tutorial que te diga exactamente cómo realizar la masturbación femenina y con ello llegar al máximo placer; porque cada mujer tiene diferentes gustos, sensaciones, placeres, entre otras cuestiones. El punto clave aquí es explorarte y descubrir lo que a ti te sea placentero.


Una guía básica para autoexplorarse


1.- Crea un ambiente agradable y relajado, para ti sola, así que busca todo lo que tú requieras (música, espejos, lencería, en la ducha, aroma en particular, con luz tenue, entre miles de opciones más).


2.- Mírate en un espejo, completamente desnuda. Aprecia tu cuerpo y explora cada parte de tu vulva.


3.- Acaricia todo tu cuerpo y disfruta de cada sensación, no solo la genital y así de esta manera irás conociendo que zonas de todo tu cuerpo son erógenas para ti.


4.- Puedes recordar o imaginar experiencias placenteras o fantasías. Como tomándote fotos, viendo videos o escuchando relatos eróticos.


5.- Descubre nuevas sensaciones y experimenta nuevas maneras de acercarte al autoplacer.


 

Referencias:

https://feminismoinc.org/2018/04/historia-la-masturbacion-femenina.html

http://www.scielo.org.co/pdf/rfmun/v67n1/0120-0011-rfmun-67-01-63.pdf

https://sentado-frente-al-mundo.blogspot.com/2012/01/la-masturbacion-traves-de-la-historia.html

https://dle.rae.es/masturbar#:~:text=masturb%C4%81ri.,medio%20para%20proporcionar%20goce%20sexual%20.

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